domingo, 17 de agosto de 2014

El Respiro de una Bienvenida

Hoy cambia mi vida y con ella cuatro más. Hoy cambian cuatro vidas y con ellas la mía.

En espera de una llegada ansiada, un susto latente alumbra mi fondo en anuncio de un nuevo giro. La incertidumbre en el punto de inflexión de nuestros días se deja hacer presente a pesar de los esfuerzos por actuar de manera planificada y medida; y más allá de ello, nos enseña con densidad a niveles muy internos a mantenernos alertas y conscientes de lo poco constante que es todo lo que nos rodea. Nos hace despertar para vivir.

En unas horas tendré más noticias del viaje, irrelevantes como ellas puedan ser a lo que realmente está sucediendo. Estaremos juntos de nuevo y en el nuevo orden estableceremos futuros inciertos mas prometedores.

Aprendo. Empiezo a entender que cinco capacidades de decisiones van a vivir bajo un mismo techo. Primero fueron dos, luego tres, ahora serán cinco. No es más que simplemente fascinante en la proyección de los nuevos días.

Y en honor a hoy y lo que hoy significa, comparto entonces el último poema que he escrito hasta la fecha.

Me parece oportuno, lo cual, claro está, no es por mera coincidencia.

Afuera

En mi casa hay más de cuatro paredes
y las puertas parecen estar siempre cerradas,
las llaves escondidas en los bolsillos
viajan por pasillos desconocidos a los hijos
y reposan en las mesas de los vecinos.

El día en el que abrí una ventana
fue el autobús que me distrajo
y el transeúnte ahogado en problemas
mundanos
no fue parte de mi mundo.

En la tarde que pude abrir la puerta
me costó pisar afuera,
mas con la sensatez empujándome
los hombros
corrí a las escaleras.

No veo paredes, ni ventanas ni rejas,
sólo lo que me rodea.
Y aunque refunfuñe, afuera
se ve feliz a si misma
entre lo que quiero imaginar.

Hoy al pensar en las paredes
me recordé yo terminando de entrar
en dudas, apatías, distancias
mientras en toda ciencia exacta
se sabe la libertad alcanzar,
y no la libertad corta o chata
pero el respirar la cabellera llana
de quien te extraña en la distancia
y te recibe al viajar.


Bernardo Abrams
29 de Julio de 2014

viernes, 4 de julio de 2014

En Mi Dedo Una Cicatriz

Esta mañana estuve pensando en todos los cambios que me rodean.

Sin mencionar la reversión total que experimentará mi situación de vivienda y la alegría que eso conllevará, estoy muy consciente ahora de las sensaciones de estas horas y la belleza de hacerse flotar en lo inevitable de la transitoriedad. No puedo esperar a que calme la marea para plasmar en mi memoria lo que vivo. Los días de eternamente mañana ir al colegio ya no están en mí y toca cada noche definir lo que viene. Cada tarde, cada minuto, cada e-mail, cada llamada. He visto concebirse viajes insólitos en menos de lo que de adolescente jamás pude haber imaginado. La vida me cambia y quiero recordarla así, con lo que tiene y lo que no, ahora, justo ahora. Mañana vaciaré un frasco y se llenará otro. Y mañana querré recordar lo que viva entonces, y a la vez querré ser capaz de decir lo que fue estar en otras circunstancias; así como hoy, que cuando pensaba en un simple saludo, recordando días de mi pasado en momentos muy preciados me vi tentado a abrir un poco, nuevamente, sin saber nada de certinidad o de rechazo. A continuación fue lo que yo, hoy, escribí, independiente de lo que surja a partir de entonces.

En Mi Dedo Una Cicatriz

En mi dedo tengo una cicatriz,
de terco por querer destapar la cerveza con la mesa.
Hoy veo la pequeña marca y recuerdo aquel momento
pequeño cuando el viaje vio por madrugada
la decisión de comer en un camino.
Veo la pequeña marca y recuerdo la sangre y las risas,
recuerdo los nombres que no menciono día a día.
Y hoy en mi sofá hablando con mi amiga
vacío el minuto de ayer con lo lleno de éste,
me olvido de la estudiante, de su cabellera sedosa
de sus charlas personales que mucho o poco me asombran
y recuerdo mis salidas,
las noches intoxicadas de imágenes vencidas,
de rasgos de luces de compañía
recientemente concebida,
y me doy cuenta de la importancia
que tiene la inicial conversación, amigable,
ligera. Nada agresiva.

Para recordar lo que he hecho,
me sirve hablar con mi amiga.

Bernardo Abrams
Cuatro de Julio de Dos Mil Catorce

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Jessica Luxor

Por equivalencia, al escuchar que eres de bachillerato trato de recordar qué carrizo estaba pensando yo cuando estaba en aquella etapa de la vida.

Recuerdo un punto, el primer día que pasé en la universidad y la primera persona que conocí. Su nombre no lo recuerdo pero sé quién fué y algunas otras imágenes de su mutación a lo largo de los años que viví en el paraiso universitario.
                                                       
Me pregunto, ¿cómo puede haber equivalencia? No puede. Porque lo que recuerdo es un punto futuro al que estás viviendo en este momento que  además está muy enterrado en mi pasado, llamado por pura casualidad en un segundo repetido mas insignificante.

Y tú, tú estás aquí en un ambiente inimaginable por equivalencia en un idioma inimaginable por equivalencia haciendo pedidos que yo nunca hice.

"You're the only one here" you said with a smile.

Estoy fuera. Ido. Eres otra extraña más, Jessica.

martes, 19 de noviembre de 2013

Lecturas y Comunicaciones

Puedo ver sinergia en estos días. La compensación altera lo inanimoso del cansancio y me hace recordar que soy humano y puedo más. Las metas están escondidas en culebrillas de barandales fáciles de saltar.

He confiado bastante en el fracaso proyectado, equívocamente detectado en personas que simplemente esperan sea normal. Normal. Mientras viven sus hijos, vidas y viajes.

Sin embargo en las últimas horas dentro del carro he sentido la calma de lo constante. La tranquilidad de tener piezas incrustadas en días de semanas próximas y tiempo medido con menos juego.

miércoles, 30 de octubre de 2013

De Una Primera Cita

Una primera opción. La emoción de lo nuevo y lo perfecto de tu escogencia en la ruptura de lo desconocido. Todo sale a pedir de boca pues en tus otras dimensiones has aprendido a controlarte. Literalmente estás plenamente preparado para recibirla y situarla en tu vida. Su espacio ya estaba y la esperaba con ansias. Lo que hay lo es todo. Controlaste todo en ti.

Segunda opción. Hay sospechas de que esto vuelva a ocurrir unas cuantas veces más. Esta vez fuiste un poco más ligero inclinando el control hacia tu exposición a sitios acordes. Incrustación de tactos minimizados en los decimales de este número dos. Malabareo. Tu primer contacto. La prueba de lo hecho y la proyección de lo posible.

Enécima quinta opción. Te diste cuenta que entre tantas categorizaciones, ajustes y sitios hay sólo dos o tres cosas que realmente te interesan. Lo demás sabe a paja. Disfrutas y avanzas.

sábado, 12 de octubre de 2013

First Date

Ayer estuvimos hablando un rato.
Hablamos de carreras, de pasado, de idiomas, creencias y religión. Por nervios apaciguados en genuinas sonrisas dudé al final de la noche de regreso a la casa después de llamarla una segunda vez cuando ya se alejaba si nuestras diferencias realmente nos separan.
Sutílmente supimos aliviar las esquinas que nos conocemos y punzar profundo en el otro la idea de que ya estamos definidos, afilados. Pero hay algo más.
Me enamoran sus reacciones. Me fascina la "...lástima, porque nos la llevamos bien". Me suaviza la idea de saber que está plantada, firme en pensamientos que impactan mis memorias. Me hechiza y me asusta.
Creo que nuestro núcleos son compatibles. Pero, honestamente, somos demasiado diferentes en la corteza de nuestras vivencias.
Ayer conocí a una ella fenomenal. Bella. En mi primera cita, formal.
Ella escucha. Y arremete.
Yo ya me he convencido en no doblegar.

jueves, 3 de octubre de 2013

Sin Embargo Recuerdo Mi Última Clase

Reporte de última semana de clases.

Pensé que sería buena idea publicar algo no reciente. Algo de hace tiempo. Un año.

Pero por no escribirlo antes, las memorias se han perdido.

Oh pequeña pieza de mi vida, de mi blog. Eres ya blanca por negligencia.

O marrón, en este caso.

sábado, 10 de agosto de 2013

Mi Padre Omnipresente

A los 25 años me di cuenta de que lo que escuché en el asiento de atrás todas las mañanas en azul o beige tiene supremo valor.
Las canciones de mi padre lo trasladan a donde sea, gracias a cualquiera, en un bar, baño, camioneta.
Y jamás, jamás se irá.
Si conocieran a mi padre sabrían lo valioso que esos 13 sengundos incrustados en momentos aleatorios son.
Como son cubano, espera al último tiempo para en contrapaso abrazar lo fresco de tener a mi padre cerca... En el corazón como dijo Natalia en honor a Agustín.
Él reaccionó incondicionalmente cuando a más de 50 kilómetros me fisuré un falange sin mostrar más mínima duda de un problema potencialmente pequeño.
Mi dedo tuvo trato de Rey y yo lo disfruté tras él.
En general, si tienen a padre cerca sólo quiéranlo. Porque ese ser humano es irremediablemente increíble. Aunque sea ustedes flotando en vida alterna.

domingo, 4 de agosto de 2013

Cambio de Día

En estos días pensaba en cómo los cambios aún se sienten. De estar muerto ya estaría feliz y tranquilo en un sitio tan distinto como este.

En otros días recordaba la emoción de empezar una nueva vida. Intensa hasta extenderse a lo ya estable y poder verla ahora en cuando llegué por primera vez al hotel o cuando caminaba cerca por ahí o a la oficina.

Ahora pienso que es distinto. Sin la certeza de saber si estoy emocionado estoy lanzado otra vez al absoluto cambio. De sitio, de días, de gente y de potencial.

Voy a endeudarme, voy a prometer y a medir. Ahora citadino disfrutaré de la cama en las tardes iluminadas de aire fresco. Mi casa. Por fin un sitio en el que viva yo. La ciudad y yo.

miércoles, 3 de julio de 2013

Va Por La Vía

Existe en mi una clara atracción hacia lugares recónditos de difícil acceso. Recuerdo inspecciones de equipos enormes, hueco de tierra -disque mina de cuarzo- en medio de un bosque visitado por niños de un plan vacional, excavación detrás de una absurdamente larga y polvorosa carretera de tierra.

Mas lo recóndito no lo hace suficiente. Ahora que lo pienso, siempre que he sentido tal vapor ascendente desde el fondo de mis pulmones por el cuello hasta mi paladar y cerebro, ha habido alguien más conmigo; al menos una persona que también está consciente de lo rebuscado de tal lugar.

Y no sólo eso basta. Existe un tercer elemento indispensable. Es necesario que estemos haciendo una actividad particular. La que sea. Obligada o espontánea. Trabajar, inspeccionar, cavar, esperar. Algo que nos haga pasar el tiempo desapercibido y deje claras imágenes grabadas en la memoria.

Creo que es allí donde reposa la melomanía bajo lo vanguardista o lo novedoso. O el placer de entrar en una nueva clase y conocer gente.

Cuanta tranquilidad y ligero éxtasis me da lo banal de algunos recuerdos me hace dudar si es justo calificarlos así. Como cuando hacía la cola de taxis para subir a la Miranda y de repente me perdía viendo hacia el último piso del Unicentro. Inclusive en medio de ese infinito cuchitril sin paredes, creo que todo lo demás se desvanecía intermitente y plácidamente.

Casualmente, nunca supe yo cómo se subía a ese salón del centro comercial.

domingo, 10 de marzo de 2013

Manhattan (1979) - Woody Allen



Los cuadros, por supuesto.

La presentación de dos con exposición promiscua y tendida. La significancia de momentos compartidos con nuevos extraños. La facilidad del olvido por cualquier motivo. El por qué de la indagación y el porqué de la mentira. La superposición de la sensatez. La argumentación a conveniencia derrumbada por una perfectamente tranquila y pausada ternura. La sonrisa de lo alcanzado.


domingo, 27 de enero de 2013

Todo en moderación, inclusive moderación

apareció en la galleta de la fortuna de Ugonna. Estábamos dos titulares y un estudiante saliendo de un bufet chino. Ellos dos habían venido a la zona a ayudarme con la documentación del proyecto y fue en esas en la que me quedé atrapado en un sin parar de comida callejera por el asunto de lo tácito, lo cortéz y lo corporativo. A decir verdad eran salidas agradables en conversación y empatía.
Ellos serían sólo los primeros de una cadena constante de cuatro rotantes extendida hasta la finalización del proyecto, donde cada semana uno nuevo vendría a brindar su apoyo. Apoyo necesario cabe destacar, pues revisar diariamente más de doscientas formas de inspectores ligeramente renuentes no es tarea fácil.
Ya he conocido dos y estoy por conocer al tercero. En general no me puedo quejar... Aunque si tan sólo estas rotaciones me permitieran usar la cocina y el congelador, creo que mi sistema me lo agradecería en demasía.
Ahora que lo pienso, la comida y cómo balancear el tiempo que ella requiere del resto de mis actividades ha sido un inconveniente desde los primeros grados de primaria. En la universidad muchas veces decidí continuar a comer. ¡Hasta en mi casa! Y últimamente he escuchado que la situación no mejorará en lo absoluto para el próximo proyecto. Términos como "comida de bomba de gasolina" han dibujado esbozos de lo que será mi alimentación a finales de 2013.
Balancear mi alimentación no ha sido sencillo estos últimos meses, así como tampoco lo ha sido balancear mis tiempos. Semanas laborales de lunes a sábado me han forzado a apreciar genuinamente lo que es un fin de semana de dos días. Días laborales de horas extendidas han revelado lo mucho que se puede hacer en una tarde libre. Sin embargo, no me he quedado sin ropa limpia aunque sí algunas veces con una nevera llena de cosas inútiles. Y los domingos.... Bueno, ellos son el reflejo atropellado de como mi mente funciona y se equilibra.
Venía en la camioneta hacia este tercer encuentro dominguero, que ya tres veces ha iniciado con la misma sensación, escuchando la lista de reproducción que mi hermano diseñó en las últimas horas que dormí en Venezuela. A pesar de haber retrasado esta cita una hora salí del hotel con las mismas de las veces pasadas. Las canciones que me acompañaban en el recorrido ya las había escuchado camino al pueblo tres semanas atrás. Ya habían despertado en mi un desesperar ante la emoción de saber que Eduardo es mi hermano y que me dedicó un desvelo en tan buen arreglo musical.
Entre intensos sentimientos de hermandad y con la cara totalmente relajada e inerte me puse a pensar en lo seccionada que está mi vida en este momento. Conozco a mi familia y la tengo cerca y querida en recuerdos que se volvieron realidad absoluta en un viaje decembrino a través del tiempo a lo que aún considero mi hogar. Ansío seguir viviendo el cambio y recibiendo noticias de futuros desconocidos y prometedores. Respiro tranquilo la voluntad que me mantiene viviendo en un sitio totalmente distinto al que experimenté durante 24 años de mi vida. Me intriga conocer más personas que protagonicen conversaciones futuras. Anhelo poder ver lo que mis hermanos están viviendo y vivirlo con ellos. Quiero vivir en tres lugares distintos donde el tercero es prácticamente cualquiera menos los otros dos.
A setenta millas por hora estaba programada la velocidad de la camioneta cuando mi mente divagaba. Pensé en una frase que leí ayer acerca del morir lentamente. El señor Neruda me había aconsejado, entre otras cosas, que al hablar compartiera mi pasión y preguntase por la de mi contraparte. Mi pasión... Ya son varios años los míos entendiendo la importancia del balance y varios más en la afinación interminable por su alcance. "Creo que me he quedado sin pasión" pensé. Pensé en cuando dibujé, en cuando bailé, en cuando escuché, en cuando escribí, en cuando toqué, en cuando aconsejé, en cuando estudié, en cuando hablé, en lo que estoy haciendo con mi vida. Hace dos semanas la chica que hoy vería me había deleitado con su fascinación por El Holocausto. Mencionó libros, me mostró fotos, y yo me digné a sólo escuchar y ver. Conversé y mantuve todo a buen nivel. ¡La primera vez hablamos por buenas cinco horas!
Pero el recuento que estaba haciendo en la autopista no me estaba satisfaciendo. Creo que no dejé ver alguna pasión focalizada ese domingo. Tampoco el siguiente.
En vez mi mente entendió muy bien lo que mencionó acerca de sus planes y de sus ambiciones. No lo olvidó al describirle yo la cita a mi compañero de oficina. "Es un chica buena, no creo que deba corromperla. Me gusta ella pero no cómo vislumbra su futuro" fue el resumen concentrado de horas compartidas y llenas de un sentimiento de tranquilidad.

¿De quién o qué es la culpa de que una hora más tarde del momento acordado ella no esté aquí?
Ya estaba cerca de la ciudad cuando pensé que estoy muy balanceado. Que estoy soportando con fuerza divina un balance volcado en pros de un futuro amplio y lleno de las más diversas decisiones. Decisiones que a este paso las tomaré con muy poco contacto humano, o al menos de aquél que disfruto en demasía, análogo a un domingo nublado de sábanas blancas y refrigerador lleno. De cocinarnos.
No puedo pedirle a nadie que venga. Yo no quiero ir a ningún otro lado. Entonces me mantengo avanzando en esta gruesa cuerda, balanceado, pidiéndole en absoluto silencio a todos mis queridos y muy preciados que por arte de magia me observen y se mantengan. Estoy desaparecido, pero el acto aún no termina... Ahora es cuando se pondrá bueno.

domingo, 20 de enero de 2013

lunes, 12 de noviembre de 2012

sábado, 27 de octubre de 2012

De Vidas y Barras

La soledad pega fuerte cuando uno inocentemente se enamora de ella. El caminar. Pensamientos constantes en delirios de compañía que se materializan en la distancia de los obstáculos que la obstinación propia anima. La cuenta de una pareja de extraños. Nada nos acobija en una cama tan grande. Nadie nos regocija cuando de repente llega una noticia sin aviso. Nadie explica el sin sentido. Ni si quiera hay alguien que lo intente. Sólo alguien en la barra. Pide carpaccio. Sólo la mesera que sonríe y acaricia tu espalda. La vista nublada cegada en la credulidad de un astigmatismo exagerado por la necesidad profunda de tener un descanso. El tiempo que se acaba. Y reinicia sólo para ser insuficiente otra vez. La lujuria de los restaurantes y del medido pedido. Las actitudes entre la sosobra de no actuar en cercanía. Acariciando constantemente a la soledad inexistente. La soledad que acontece en el extraño. Éste. Sentado 4 sillas a la derecha indeciso entre el querer o no querer un digno digno sentimiento. Como el que siento justo ahora. Puntual como el salmón.

martes, 16 de octubre de 2012

En Más De Dos Años

Qué fidelidad la asociada a mantener un espacio cibernético como este activo. O constancia evolucionada e interrumpida. Porque la primera entrada que fue publicada en 2009, a pesar de haber sido escrita por una persona muy distinta, tiene los destellos de los mismos dedos que hoy teclean.

Para dejar en claro, hoy es Martes 16 de Octubre de 2012 y yo me encuentro a seis minutos de retraso de mi cita con mi densa rutina. Gracias, gracias que tengo como romperla, como rompiéndola cuando me da la gana. Están todos invitados a la fiesta.

Ya dije que los días están todos pegados y que las semanas pasan y yo no las cuento. Vivo en el aspirar  de poder hacer banalidades pero cuando algo de tiempo llega para ellas pues decido no hacerlas y en vez me dejo influenciar por la invitación de ir afuera y respirar algo de aire, algunas veces mía otras no.

El pueblo es bonito y limpio, aunque no se compara a París. Y la gente es agradable, aunque no se compara a la de París. Y para ser algo justo, debo decir que no conozco a toda la gente de aquí, ni a toda la de París. Pero igual, quisiera quizás estar viviendo ahora en París. Quisiera, y ya. Por una niña bonita quizás. Una por los momentos.

Ya no bailo en público, ni duermo hasta tarde. Me cocino para mi y prefiero fregar a usar el lava platos. Mi iPod encendido se ha vuelto un placer supremo y un buen amigo hasta el punto de lo extraordinario, y mi computadora se ha extendido. Me encuentro aún mentalmente activo. Gracias.

Pero no soy el mismo. No señor. En estos años he cambiado. Pero puedo decir con gusto. Nano, aquí estamos.

Pa' lante hermano!

Sobre el Piso de Carlos Cruz-Diez

Recuerdo bien la imagen de la última vez que vi a mi familia en persona. Recuerdo el sentimiento aguantado que amenazaba mis rodillas y hacía mi bolso de mano más pesado. Recuerdo el haber pensado en cuál sería la cantidad apropiada de voltear, pensando en medida, como suelo hacer, y por primera vez haberme desbordado en sentimiento, nublado el método y ahogándome finalmente en queriendo, queriendo en vez de midiendo. Probablemente la jaula más fuerte y más propia visceral que he experimentado.

Recuerdo la cara de mi hermano. En esa última imagen recuerdo bien la cara de mi hermano porque creo que fue la única que no pude ver en los abrazos. En los abrazos recuerdo la fuerza y el agarre de mi papá. Recuerdo a mi mamá con una sonrisa de lágrimas y Michelle de hombros encogidos. Recuerdo la estancia y alineación de mi familia en ese último segundo, forzado último ante una puerta especular cerrada inesperadamente a unos pocos pasos.

Hasta hoy tal fue la última vez que vi a mi familia en persona.



Vislumbro con cariño y deseo la próxima vez que pueda verlos.


Treinta de Mayo de 2012 - ## de Abcde de ####.

sábado, 6 de octubre de 2012

Venezuela 2012

Llevo dos horas viendo sin parar Erika Tipo 11 en YouTube, particularmente la sección frente a la cortina roja. Me gusta demasiado cuando contiene la risa sin éxito, como se vuelve su cara.

En esa larga sesión he reído placenteramente y me he asegurado de formar parte del público. He reaccionado y opinado y pretendido que ella me mira directamente a mi.

Ahí o aquí me vi envuelto en temas que me gustaría comentar a mi alrededor y una vez más me sentí abordado con ganas de estar rodeado de mi país. Y, aunque conozco claramente sus incomodidades, quisiera estar en Venezuela.

Es sencillo sentirse cálido y recogido en un país que nos alimenta de si mismo y sin querer nos aísla.

Sin embargo. Confieso tranquilo que no renunciaré a mis metas.

domingo, 26 de agosto de 2012

Juicio a Discreción

Tantas veces he sentido la fuerza de lo que me impulsa a euqivocarme. Y yo ayer volteé una forma y dije que era detallista, perfeccionnista.

He estado perdido un tiempo en la negligencia, per es intermitente. Suele poder perderme en lso pensamientos o en algún trabajo a entregar. Aisgnaciones o pérdida de tiempo.

"Es cuestión de dejar una marca, de no pasar desapercibido. De entender, concretar o no. Disfrutar, releer, alejarse del juicio para notar un motivo ulterior que lo jutifica. De sentirse mal para poder hacer algo, lo que sea.

Dejarse apasionar o apasionarse a drede. Buscar algo en el mar con la más minima idea de lo que se está haciendo. Ser invencible contra las rocas hasta el dolor de cabeza.

Hacer, escuchar. Sentirse dentro de algo falso hasta encontrar la verdad. Llenar las asignaciones hasta que puedas realizarlas. Llenerlas de pensamientos, distracciones, concentración múltiple. Presionarse hacia donde tu crebro te indica. El cuerpo, los pies, lo que sea.

Rutina, no te abandonaré pero te tendré en la mira siempre. Porque? Porque creo que puedo ser la persona que le da la espalda a algo lógico para buscar lo que quiero.

domingo, 29 de julio de 2012

De Puerto a Puerto

Tengo esta idea en la cabeza.

De una relación establecida y reafirmada en momentos donde internamente se siente la grandeza de una conexión genuina y valiosa me quedan los recuerdos. Las sensaciones cotidianas de que ella se encuentra presente sólo se condensan en pensamientos de horas particulares: cerebro de intérprete a generador. Tacto y lectura invalorables por la simple acción de compartir algo personal de tal día, de la intimidad de la que algunos extraños formaron parte, del tropezón y de la queja son notablemente archivados.

Y ahora veo lejos ese contacto, prueba de una conexión establecida y reafirmada. Mas no se ha ido ladrón. En vez me ha dejado la capacidad de percibir cuando estos nuevos extraños me convidan una parte simple de sus vidas, y luego valorarlas, que es la parte más importante.

Gracias a la distancia sólo las memorias son valederas. Pero gracias a mi relación con ella puedo construir nuevas y sanas para mi mente.

Gracias verde.