Aquí voy en la búsqueda de correctas razones (no las que me impulsaron a crear este blog), exploración y explotación de potencial, identidad: definición de las importantes diferencias entre los verbos "ser" y "estar". Algunas veces soy un poco desorganizado...
sábado, 10 de agosto de 2013
Mi Padre Omnipresente
miércoles, 3 de julio de 2013
Va Por La Vía
Existe en mi una clara atracción hacia lugares recónditos de difícil acceso. Recuerdo inspecciones de equipos enormes, hueco de tierra -disque mina de cuarzo- en medio de un bosque visitado por niños de un plan vacional, excavación detrás de una absurdamente larga y polvorosa carretera de tierra.
Mas lo recóndito no lo hace suficiente. Ahora que lo pienso, siempre que he sentido tal vapor ascendente desde el fondo de mis pulmones por el cuello hasta mi paladar y cerebro, ha habido alguien más conmigo; al menos una persona que también está consciente de lo rebuscado de tal lugar.
Y no sólo eso basta. Existe un tercer elemento indispensable. Es necesario que estemos haciendo una actividad particular. La que sea. Obligada o espontánea. Trabajar, inspeccionar, cavar, esperar. Algo que nos haga pasar el tiempo desapercibido y deje claras imágenes grabadas en la memoria.
Creo que es allí donde reposa la melomanía bajo lo vanguardista o lo novedoso. O el placer de entrar en una nueva clase y conocer gente.
Cuanta tranquilidad y ligero éxtasis me da lo banal de algunos recuerdos me hace dudar si es justo calificarlos así. Como cuando hacía la cola de taxis para subir a la Miranda y de repente me perdía viendo hacia el último piso del Unicentro. Inclusive en medio de ese infinito cuchitril sin paredes, creo que todo lo demás se desvanecía intermitente y plácidamente.
Casualmente, nunca supe yo cómo se subía a ese salón del centro comercial.
sábado, 2 de abril de 2011
The Strokes en NY
miércoles, 23 de junio de 2010
así que practiqué Escritura Espontánea
En bachillerato, en mi cuaderno de matemáticas, en algún momento, uno de esos en los que me caía de la nube de que Ariadna me paraba, iba a las últimas hojas y empezaba a escribir lo que Bruce Willis me enseñó en Sexto Sentido. Escribir, escribir y escribir sin pararme a pensar lo que estaba escribiendo.
Empezaba por lo que fuese, por lo que pasase por mi mente, y poco a poco iba divisando palabras acerca de sentimimentos, represiones, impresiones, juicios, gustos, posibilidades, entendimiento, locura para alegrarme, querer, odio para relajarme (afincaba más la letra =D). Cuando salía alguna frase que daba en el clavo, sentía como el peso se desamarraba de mi pecho, se volvía aire tibio que viajaba a mi garganta, se me escapaba en el aliento y ahí quedaba, plasmado.
Ese instante es como flotar en suma satisfacción.
Era relajación, por lo que se puede enterder en primera instancia. También era orgullo. Orgullo de tener la capacidad de sentir algo que dentro de ti es tan abstracto, que se mueve, sofoca, y luego escribir alguna frase organizada para dejar constancia fiel acerca de lo que pasó, dentro de ti. Simplemente acercarse, minimizar el error.
Ahora. En otro país, lejos de casa y de las personas con las que estoy acostumbrado a vivir, en un sitio donde no hay familia sino un futuro brillante, donde hay aprendizaje a borbotones, otro idioma, éxito, me encontré en un día apático y en un bloc cuadriculado. Me encontré en un bloc cuadriculado, con hojas parecidas a las de mi viejo cuaderno, ecribiendo el post anterior.
Y al terminarlo, en la pagina anterior, escribí luego lo siguiente:
Tengo mi trabajo adelantado, y un bloc de cuadros en el que me fascina escribir. Así que escribo.
En momentos como éste de repente me pega un impulso por dejar registro de lo que estoy sintiendo. Ahora que lo pienso, o que hurgo en lo que estoy sintiendo me doy cuenta que es algo muy turbio, y escribiendo lo aclaro. Mala suerte si esto apesta, algún día no lo hará.
Quizás lo que me esta pasando es lo que le pasa a las personas cuando detienen el hábito de fumar. Estoy limpiando mi sistema, y en el proceso sudo frío, la cabeza me da vueltas y la mayor parte del tiempo no sé sobre qué estoy escribiendo, aunque sí sobre lo que leo. Quien lo piense bien notará lo tortuoso que es esta situación para mi. ¿Por qué? Porque quiero escribir.
En medio del trabajo, entre el llenado de formas jerárquicas llenas de equipos que me llaman la atención, empiezo a encontrar mi calma escrita, insitada por este magnífico bloc. También la pluma con la que escribo hace el proceso más atractivo. Me gusta la imagen.
Ahora pienso que hablando de nada me empiezo a divertir.
E insisto en que es nada para huir de alguna etiqueta, tratando de hacerme inmune al lector. Y quizás se trata de vulnerabilidad precisamente, de no tener miedo a dejar conocer lo que me gusta, más allá de lo tonto del tema: no es eso. No me parece que escribir sobre algo "tonto" sea tonto, me parece que escribir sobre nada es tonto. No tener asunto.
Por ejemplo, ¿qué asunto le pondría Verónica a uno de mis escritos? Si alguien le preguntase: ¿y de que habla? ella pudiese resumir. O cualquier otra mente. Cualquiera. Quiero universabilidad de lectura en mis escritos, un argumento claro, debatible. Y siempre me consigo ampliando mi mente un poco más... ¡Qué desastre!
jueves, 27 de mayo de 2010
Imagínense esto,
Hay bocanadas de aire que toman cada cierto tiempo, en realidad están respirando casi sin percibirlo. No sienten ni los pálpitos de sus corazones ni la sangre subiendo por sus cuellos, están en una posición que no parece cómoda ni para ustedes mismos, pero por alguna razón lo es.
Hay un par de personas más en la casa. Ustedes ruegan que no pasen por la habitación porque ni si quiera quebrar la ausencia de sonidos quieren. Ni un hola ni un adiós, nada de cómo dormiste, nada de bien, hola, mal, cómo estás, nada.
Lo que más desean son audífonos en sus oídos, pero están en la habitación. Desean estar escuchando alguna canción desconocida, espectacular, recomendada. Algo que sea internamente divertido, sin sacarles carcajadas, ni si quiera sonrisas, nada, solo una felicidad interna. Podría ser una canción chévere, que tenga unas gaitas escosesas, y que el canto sea como de gente entonando un himno, y es una canción.
Se preguntan cómo carrizo hicieron los ingenieros para crear la pantallita del VHS, y cómo podrían hacer ustedes para ponerle la hora. Quizás en el manual diga como programarlo, o simplemente ojeando el control. Y qué saben ustedes donde está el control de ese aparato, mucho menos el manual. Podrían buscarlos...
Hoy el día está como claro, se ve a través de la ventana. Y hasta quizás este nublado, creen que está nublado porque ayer en las noticias dijeron que así sería. Qué genial sería que empezace a llover de repente y escuchar todas las detonaciones de todas las gotas cayendo sobre todas las posibles superficies que los rodean. Es una orquesta, pero les daría como sueno, y esto está tan bueno que ni dormir quieren. Pero ojalá y pudieran escuchar la orquesta de la lluvia y las superficies.
No han desayunado pero no tienen hambre, creen. Abrir la nevera y ver que hay. Hoy les provoca fresas con chocolate y queso moz.. .. . .. . . .. ... . Para qué, si ni si quiera se quieren mover.
De repente se dan cuenta que no están espabilando, no lo habían notado porque sus ojos no se habían secado, aún no se secan. Espabilan. ¿Cada cuánto espabilarán cuando no están pensando al respecto? ¿Será que en algún momento sienten que los ojos se secan y espabilan sin notarlo? ¿O depende del estado de ánimo? Seguramente depende de los sentimientos del momento, o que si del estrés.
Rompen la estaticidad del cuello, escuchan el cric cric cric cric cric cric de la nuca, ¿o lo sienten? Empiezan a mover la cabeza en círculos como si estuviesen en una sesión de calentamiento, siguen. Ahora hacia el otro lado, arriba y abajo, ocho veces en cada sentido... aja.
¿Qué carrizo están haciendo?
Pensándolo bien no tendría que ser una canción desconocida... Podría ser la voz de John Lennon.
Piensan, qué finos todos los accesorios que tienen en su habitación para usarlos todos los días. Piensan qué estilo tomarán hoy, no lo sabrán hasta vestirse. Es más, su estilo hoy es el estilo pijama.
¿Qué habrán soñado la noche anterior? ¿Y con quién?
De acuerdo, a cepillarse los dientes. Hay universidad.




