Aquí voy en la búsqueda de correctas razones (no las que me impulsaron a crear este blog), exploración y explotación de potencial, identidad: definición de las importantes diferencias entre los verbos "ser" y "estar". Algunas veces soy un poco desorganizado...
sábado, 12 de octubre de 2013
First Date
domingo, 4 de agosto de 2013
Cambio de Día
En estos días pensaba en cómo los cambios aún se sienten. De estar muerto ya estaría feliz y tranquilo en un sitio tan distinto como este.
En otros días recordaba la emoción de empezar una nueva vida. Intensa hasta extenderse a lo ya estable y poder verla ahora en cuando llegué por primera vez al hotel o cuando caminaba cerca por ahí o a la oficina.
Ahora pienso que es distinto. Sin la certeza de saber si estoy emocionado estoy lanzado otra vez al absoluto cambio. De sitio, de días, de gente y de potencial.
Voy a endeudarme, voy a prometer y a medir. Ahora citadino disfrutaré de la cama en las tardes iluminadas de aire fresco. Mi casa. Por fin un sitio en el que viva yo. La ciudad y yo.
viernes, 23 de marzo de 2012
Mis Credenciales
Estos días han estado llenos de una soledad resonante en la vista de los demás. Sin embargo, he logrado mantenerme lo suficientemente distraído como para no habérmelo hecho notar con fuerza.
Hoy argumenté tranquilamente y sin trabas que mi soledad actual está conscientemente dictada, regida por el código de no buscar compañía cuando sabes que esta requerirá mantenimiento, así sea aquel tácitamente impuesto en el derecho que tenemos todos los seres humanos que respiramos. La verdad es que el argumento es válido y verdadero puesto que llevo días pensándolo y espontáneamente solidificándolo entre afirmaciones que me han hecho sentir mi propia compañía: establecerme claramente como quien quiero ser cuidándome de no quedar estampado en una etapa de la metamorfosis.
Todo se ha ido concretando en mi aceptación de este momento, identificado dentro de mi vida como un punto potencial y necesario, y querido, para la definición moderna de quién seré ahora, ya ingeniero. Muy por debajo, callado, estoy cargándome de expectativas en ofertas para las que ya he aplicado.
Una vez más se me ha hecho extremadamente sencillo convencerme de que lo que ocurrió es que se acabó la película. Ahora toca levantarse del sofá, hacer el cambio de disco y darle de nuevo al botón play.
Uno de los tweets antiguos que hace poco me vi tentado a rescatar recitaba "sólo aquél quien tiene su copa vacía es el que en realidad puede decidir qué tomar". No lo rescaté a la luz pública, pero si me puso a pensar. Y entonces me conseguí obstinado y renuente a la idea del reconocimiento de algo que realmente me guste, o al menos lo suficiente como para acobijar la carnal idea de no dejar ir.
En realidad mi proceder se ha vuelto sucesivamente sabio, en ascenso además, porque me he acostumbrado a la evaluación continua; modelo que casualmente es compatible con relaciones no asfixiantes, no confusas, ligeras: deseadas: definirme como adulto para que ella me encuentre, identifique y finalmente me quiera.
El ejercicio actual se ha revelado como sano porque constantemente me enamoro de mi libertad, de mi despreocupación, de mi anhelo por tallarme en definitiva la necesidad y capacidad de asombro.
Es necesario que el pilar esté firmemente plantado para que el arrastre por una buena corriente tenga sentido. Y justo ahora estoy plantado, firme, como nunca antes, además.
Sólo queda el potencial. Mas cambiará con el ingreso de nuevas variables en mi vida, volviéndome más genuino, más identificable yo por mi mismo. Acoplado.
Ser un cliente fijo. Y en otros restaurantes no.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Ya es hora de ser hombrecito
miércoles, 11 de agosto de 2010
Aclaratoria
domingo, 8 de agosto de 2010
Vivo
miércoles, 21 de julio de 2010
Forastero

jueves, 15 de julio de 2010
¿Pero, qué es lo que quiero?
Tengo que definir lo que yo quiero.
Quiero tener una mujer con la que pueda disfrutar de mi vida.
La veo construida en los fines de semana, en las buenas relaciones que tengo con mi familia y las cosas que se me ocurren. Además cuando estoy cómodo soy sonriente y hablo demás. Hago reír también. Joussie, Jessika y Jetssel lo pueden confirmar.
El cariño intenso que tengo por mi familia, cada uno de ellos, hace que mi vida brille como los colores que atrapan las cámaras al tomar fotografías ambientadas en Bahía. Hay contrastes, conflictos, opiniones, sencillez y cotidianidad. Mis tías conversan con mi mamá sobre cómo la literatura puede renegar libros por ser éstos "Best Sellers". La playita, mojándome los shorts en esa agua tan cochina, en la que floto ligero.
Cuando tengo hambre opto por acercarme al Snack a comerme la que solía ser una buena hamburguesa. Sentarme solo en esas sillas de madera, con los lentes de sol, mientras los de mi edad, desconocidos por preferencia, me miran a lo lejos y piensan algo burlesco; algunos lo comentan, otros han aprendido.
Puedo ver la churuata de La Punta en plena noche con la miniteca sonando a todo dar. La pista vacía a excepción de dos pares de siluetas caminando, abrazados de frente, en compás. Es Joussie y su novio, y la otra no la conozco. Suena uno de esos merengues actuales que incitan a bailar con fuerza, de esos que en una conversación a la altura son catalogados como mala música.
Me gusta estar sólo con una niña ahí. Sentado en la mesita junto a la piscina que le da de beber a los murciélagos, ofreciéndole una cerveza porque compraré una para mi. Dármela del grande, del bailarín, del que sabe caminar.
La noche arropa, la puedo saborear. Estoy respirando su aire, clorificado.
Al día siguiente, bajando al mediodía, lo primero por hacer es saludar a todos los adultos con la cara inchada. Recibir sus sonrisas inquisitivas pero amables de ¿a qué hora llegaste anoche? Pasará media hora para que mi papá o mi tío Pablo o Pedro me ofrezca una cerveza, la cual aceptaré o no. Una azulita.
Los dos últimos se van a jugar raquetas. Yo me quito la camisa para evitar un bronceado indeseado, y mi mamá desde cualquier distancia me recordará colocarme el protector. Descalzo ahora camino hasta la orilla de olas milimétricas. El agua fría toca mis dedos que se engurruñan para recordar en ellos la sensación de esa arena, que parece tierra, en la que me he criado toda la vida.
Recuerdo una vez que decidí jugar a la Ere con los niños. Corría por todos lados, ellos reían con toda fuerza. Aminoraba el paso persiguiendo a Katherine mas corriendo a todo dar no alcanzaba a Pablito. Eduardo y Michelle reían más de lo que corrían, los quiero. Los quiero a ellos y los extraño, como extraño el saltar las tumbonas para ver si así realmente los atrapo. Tantos niños y yo con 9 años de diferencia persiguiéndolos para ser más niño como ellos, para reír como ellos y perder.
En los cumpleaños nos ubicamos en el mismo rincón donde se arman esas conversaciones custodiadas por periódicos del Meridiano en las sillas, koalas guindados en los tubos de los toldos, y cavas azules en el suelo; sólo que en estas ocasiones las celebraciones son nocturnas.
Hay un bombillo atornillado a un sócate conectado a un cable de terrible aislamiento que pretende estar enterrado en la arena para alcanzar el enchufe que se encuentra en la cocina del Snack.
Hay una mesa blanca y redonda llena hasta las metras de todo tipo de pasapalos salados. Sólo se vislumbra un plato lleno de caramelos y chupetas, el resto consiste en antipasto, pan, sanduchitos, pastelitos, salsas de ajo, de berenjena y queso parmesano, de atún. Y claro, el refresco, mucho refresco para servir en vasos de blanco plástico, enanos.
En algún momento las señoras en unanimidad decidirán hacer sesiones fotográficas con singulares que incluyen todas las posibles combinaciones de todos los presentes. La foto de los cinco, las fotos de las mujeres hacia delante, hacia atrás, sentadas, en pirámide, en pose, en poses, en línea, zigzag; la foto de los hombres, sentados porque no se animan a pararse, excepto para las muy esperadas fotos grupales donde cada quien pone su cara y se mete como puede en el lente de la cámara, pero eso sí, todos con una increíble sonrisa imposible de ocultar, que se escapa espontánea entre los pisotones amistosos. Es mágico.
Las voces suenan como cantos, o bulla, y hay música de fondo. Tío Pablo es el DJ.
Hay consejos, llamados, favores, comentarios individuales, anunciamientos familiares, chistes familiares. Los niños andan en cambote ingresando y saliendo de escena en distintos momentos de la noche, aunque cuando no están, están muy cerca. Lo veo con los ojos abiertos.
En épocas más concurridas todo es más complejo porque mi chévere familia ha decidido conocer mucha gente. No. Mi hermosa familia conoce demasiada gente en el Club simplemente por quienes somos. Yo no conozco tantos, pero los trato.
Soy educado y de buen semblante. De buena tez y voz aguda. Me se parar derecho y soy controlado. Creo pensar un poco más que los demás, mas no necesariamente en cosas más interesantes. Siento que hablo mucho de mi, pero me sé controlar, sé recibir señales.
Y lo que quiero es compartir este pedazo de vida con alguien que encaje, con alguien que entienda, valore y aproveche lo que mis días ofrecen. Ella que sea lo suficientemente paciente para entender que el inicio será lento no por propuesta sino por descarte, y pueda ver a través del tiempo las posibilidades que se le avecinan al aceptar estar conmigo. Tiene que ser alguien que yo le guste, no me sé vender. En persona soy erguido hasta en la actitud, y toma tiempo conocerme. Lo toma, y me gusta que sea así.
De mis amigos, la universidad, Evelio y Débora, hemos creado muchas vivencias, ellos más que yo. Y la mente se me apaga de saber que me pierdo muchas cosas en estos momentos, en los que podríamos mejorar nuestras relaciones, hacerlas más sublimes. Pero ustedes señor y señorita, son otra parte de mi vida de la que tendría la dicha de compartir con plena libertad, porque son como son, ustedes, tan chéveres. Es que todo sería tan interesante. Tanto.
Hoy llegué a la conclusión de que no creo en el salir a buscar una pareja. Creo en la espontaneidad, nuevamente.
domingo, 11 de julio de 2010
Luces sobre el potencial
lunes, 28 de junio de 2010
Luces sobre lo extraño
Creo fue en una iglesia donde escuché... no. Fue el maestro Yoda que dijo, "el miedo a perder es un camino hacia el lado oscuro...".Tanto es así que más de un amigo mío envidia mi libertad de despreocupación, lo que significa, al menos dos.
Y puede haber un lector, justo ahora, que diga: "pfff, yo tambien me despreocupo", "una vez tenía..." "y lo que hice fue...".
Hay una notable diferencia, bueno quizás sutil, pero definitivamente importante diferencia entre temer a perder un amigo y no querer perderlo.
Extrañar y desear acortar distancia. Extrañar y preguntarse ¿por qué no acortarla?
Para mi extrañar no es malo, tampoco digno de ser evadido, de modo que no lo evado.
miércoles, 23 de junio de 2010
así que practiqué Escritura Espontánea
En bachillerato, en mi cuaderno de matemáticas, en algún momento, uno de esos en los que me caía de la nube de que Ariadna me paraba, iba a las últimas hojas y empezaba a escribir lo que Bruce Willis me enseñó en Sexto Sentido. Escribir, escribir y escribir sin pararme a pensar lo que estaba escribiendo.
Empezaba por lo que fuese, por lo que pasase por mi mente, y poco a poco iba divisando palabras acerca de sentimimentos, represiones, impresiones, juicios, gustos, posibilidades, entendimiento, locura para alegrarme, querer, odio para relajarme (afincaba más la letra =D). Cuando salía alguna frase que daba en el clavo, sentía como el peso se desamarraba de mi pecho, se volvía aire tibio que viajaba a mi garganta, se me escapaba en el aliento y ahí quedaba, plasmado.
Ese instante es como flotar en suma satisfacción.
Era relajación, por lo que se puede enterder en primera instancia. También era orgullo. Orgullo de tener la capacidad de sentir algo que dentro de ti es tan abstracto, que se mueve, sofoca, y luego escribir alguna frase organizada para dejar constancia fiel acerca de lo que pasó, dentro de ti. Simplemente acercarse, minimizar el error.
Ahora. En otro país, lejos de casa y de las personas con las que estoy acostumbrado a vivir, en un sitio donde no hay familia sino un futuro brillante, donde hay aprendizaje a borbotones, otro idioma, éxito, me encontré en un día apático y en un bloc cuadriculado. Me encontré en un bloc cuadriculado, con hojas parecidas a las de mi viejo cuaderno, ecribiendo el post anterior.
Y al terminarlo, en la pagina anterior, escribí luego lo siguiente:
Tengo mi trabajo adelantado, y un bloc de cuadros en el que me fascina escribir. Así que escribo.
En momentos como éste de repente me pega un impulso por dejar registro de lo que estoy sintiendo. Ahora que lo pienso, o que hurgo en lo que estoy sintiendo me doy cuenta que es algo muy turbio, y escribiendo lo aclaro. Mala suerte si esto apesta, algún día no lo hará.
Quizás lo que me esta pasando es lo que le pasa a las personas cuando detienen el hábito de fumar. Estoy limpiando mi sistema, y en el proceso sudo frío, la cabeza me da vueltas y la mayor parte del tiempo no sé sobre qué estoy escribiendo, aunque sí sobre lo que leo. Quien lo piense bien notará lo tortuoso que es esta situación para mi. ¿Por qué? Porque quiero escribir.
En medio del trabajo, entre el llenado de formas jerárquicas llenas de equipos que me llaman la atención, empiezo a encontrar mi calma escrita, insitada por este magnífico bloc. También la pluma con la que escribo hace el proceso más atractivo. Me gusta la imagen.
Ahora pienso que hablando de nada me empiezo a divertir.
E insisto en que es nada para huir de alguna etiqueta, tratando de hacerme inmune al lector. Y quizás se trata de vulnerabilidad precisamente, de no tener miedo a dejar conocer lo que me gusta, más allá de lo tonto del tema: no es eso. No me parece que escribir sobre algo "tonto" sea tonto, me parece que escribir sobre nada es tonto. No tener asunto.
Por ejemplo, ¿qué asunto le pondría Verónica a uno de mis escritos? Si alguien le preguntase: ¿y de que habla? ella pudiese resumir. O cualquier otra mente. Cualquiera. Quiero universabilidad de lectura en mis escritos, un argumento claro, debatible. Y siempre me consigo ampliando mi mente un poco más... ¡Qué desastre!
martes, 22 de junio de 2010
de No Me Hallo a lo siguiente,
Y para ello hay que leer...
Todo converge en el leer. Ahí creo encontraré a esa mente. Y abandonaré la soltería para siempre.
Creo que puedo hallarme en el conocimiento porque es universal. Porque Brayton fue un solo hombre, y su ciclo es único, y existen los que lo conocen y los que no; y luego los que lo entienden y los que no.
Quiero conocerlo hasta poder hallar la analogía en hervir una papa.
Resulta que creo puedo hallarme empujándome a leer y conocer sorprendiéndome a mi mismo. Sorprendiéndome a mi mismo.
Por lo que dices llego a pensar que estás igual de perdida que yo. Pero fíjate, hubo algo tuyo que me hizo querer encontrarme, en un reflejo de lo que haces. Quisiera yo escribiese como tú. Poder expresar mis ideas y arremeter las tuyas. Llegar en mi mente donde pueda combatir contigo, llevando las armas que quiero llevar. Sólo así estaré tranquilo del resultado de la batalla.
Lo suelo decir: "me gusta leer". Y la verdad es que aún no me doy cuenta de que me gusta, me encanta.
Me intimida tanto todo lo que está escrito.
lunes, 24 de mayo de 2010
Escucho Box Car Racer una vez más.
pero es que si me detengo a pensar siento que se me va la sensación, el pensamiento mismo inicial y genuino."
Sucede que
voy en un autobús y a mi lado va una chica. Me esta contando sobre sus aventuras amorosas, sobre los hombres que ha conocido últimamente, sobre uno en particular. Me esta diciendo lo idiota que fue al hacer tal y cual cosa. Yo me río o niego con la cabeza, todos mis gestos van en consentimiento, direccionados a generar una sensación de bienestar en ella. Condeno las imbecilidades del pana, la hago sentir fuerte y segura. Un consejo o dos.
Ella después de haber contado toda la historia con la mirada escondida en sus dedos entrelazados sobre sus piernas, después de haber mantenido un silencio espectante, después de haber escuchado lo que digo con atención, asintiendo, recuperando el aliento... ahora se muestra erguida. El consejo no llega a sus hombros.
en una conversación electrónica, otro día, otra niña, practica una rutina con el mismo inicio al cuento recién relatado. Me cuenta sobre el niño que la mira, pero le tropieza el hombro en el pasillo, pero luego le sonríe, pero luego la ignora, pero como que la quiere, pero tiene novia, pero le toca la mano, pero fue solo un roce, pero habla de ella con su amigo, pero no sabe si bien o mal. Leo, leo, leo, guío, aconsejo. Le deseo lo mejor de la vida. Y aunque hice un juico de ella que algun lector podría imaginar acertivamente, un juicio muy personal, no pasé un mal rato conversando con ella, las primeras tres veces.
algún amigo mío un día se emborrachó fuertemente y lo cuidé no porque fuese mi amigo. En ese momento quise ayudar, decidí no ser un idiota, probablemente era la persona más cercana a él en ese momento. Al final de la faena estaba él en un su cama, limpio, cómodo, me imagino que agradecido en algun nivel de su subconsciencia, durmiendo.
No estoy tan de acuerdo con las responsabilidades compartidas en la borrachera, fue una decisión en el acto.
hay otro amigo, con el que hablado hasta el cansancio de sus quejas. Y a ese pana le tengo afecto.
mi familia siempre ha tenido una excelente imagen de mi. Ejemplar, nano. Y no tienen por qué tener otra,
pero este párrafo existe porque en ella existe alguien, o quizas varios, que ha exigido sus derechos en este post.
hay quienes no tienen cabida en estas próximas palabras.
De muchas maneras, muchas personas han sido cercanas a mi y ahí se han mantenido o habrán pasado a otro plano. Destaco: a todos los que he mencionado los quiero.
Mi punto.
Lo más probable es que mi entendimiento de las relaciones humanas no es lo suficientemente profundo y que soy un mocoso con remedio: el tiempo.
Pero justo ahora me revienta el hecho de que las personas exijan sobre mi un contacto que ellas no inician.
Pero justo ahora me revienta el hecho de que las personas me muestren que se han hecho un juicio negativo de mi por algo que yo no les exigiría, que no les exijo.
i
Pero justo ahora me revienta el hecho de que las personas exijan sobre mi un contacto que ellas no inician.
No, no me he comunicado con casi nadie en Venezuela.
Llamo casi todos los días a mi casa, y hablo por lo menos una hora con mi mamá por teléfono, y con mi papá media. Saludo a mis hermanos y no pasan tres días antes de que vuelva a llamar.
No, no me he comunicado con todos mis amigos.
Y a los referidos parece molestarle dicho hecho.
Recuerdo haber escrito líneas parecidas a estas en una situación totalmente distinta, en otro tipo de distancia.
Nota mental, la distancia es sobrevalorada
Me he comunicado en distintas cantidades y por distintos medios con distintas personas.
Les aseguro que con los que más hablo no me rompen los cojones con exigencias absurdas.
¿Quieren comunicarse conmigo?
Existen al menos tres medios al alcance de sus tiernas manos.
Antes de preguntarse por qué no he escrito ni llamado ni nada, revisen su conteo de intentos por llegar a mi sin haber recibido respuesta.
ii
Pero justo ahora me revienta el hecho de que las personas me muestren que se han hecho un juicio negativo de mi por algo que yo no les exigiría, que no les exijo.
Me revienta el hecho de que las personas me muestren que se han hecho un juicio negativo de mi por algo que yo no les exigiría, que no les exijo. Y no lo toleraré nunca. Y siempre me molestará de sobre manera.
Guárdense su estúpido juicio. No lo quiero.
-Nano está distraído.
-Nano tiene tiempo libre
-Nano está activo en FB
-Nano twittea
-Nano habló con tal
Y?
Simplemente quisiera que se relajaran conmigo. Eso es todo, relajado chamo. ¿Para qué carrizo juzgar o exigir imbecilidades? Relax.
Quienes deseen saber,
me esta yendo full bien. Los días son hermosos, el friíto es relajante, y los colores vívidos.
Pega brisa en la urbanización. El parque está a unos pasos de aquí.
Y es ahí donde tienen cabida todos, todos bien, todos por igual.
El resto se verá después.
NOTA: Quiero destacar que me encanta aconsejar, es algo muy mío, me gusta.
Y, es mi intención en este escrito registrar algo que pienso, el inicio del debate de la reciprocidad, (tema en el cual me gusta tomar la posición más desamarrada, la que alente a la espontaneidad descarriadamente)
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Identidad
Y bienvenido sea yo a este mundo! xD

Si no estás tan seguro de qué es lo que te define, quizás debas pensar en cuánto te afecta tu reflejo en los demás... O no. =)
A mi me gusta pensarlo... Y he llegado a la conclusión de que, no podemos controlar todo lo que somos mediante instropecciones aislativas.
O te relacionas o no te conocerás...
(Mufaassaa) Wuuuujujuju, ¿controlamos el 100% de nuestra identidad? ¿Podemos?
En caso de que ya te relacionas (bien)... Te has preguntado ¿qué pasaría si un día haces un cambio de actitud drástico?. Capaz y tus amigos corren despavoridos, o capaz te hace sentir como si volaras en una alfombra mágica
(8)A whole new woooorld (8)
Así que, heme aquí, yo en búsqueda de comunicación cibernética! Yeah!
I wanna hear ya people!!
Advertí en el encabezado un poco sobre mi desorden... Lo lamento.
Sé que mejoraré con el pasar del tiempo.
Un pequeño desastre novatoso...
Pero me alegra haber escrito el día de la apertura. Bloggeaar. Wao!






